lunes 23 de noviembre de 2009

¿Plagiando a Dylan?

El peor pecado que un artista que se respete puede cometer es plagiar la idea de otro. Peor aún es que, si al quedar en evidencia, este bribón no reconozca su falta e intente lavar su mugroso acto escudándose en la risible justificación del “homenaje” o “admiración”. No es el caso de aquellos que, basándose en una fórmula anteriormente empleada, usan su cerebrito para modificarla, adaptarla o retorcerla (según sea el caso y el propósito) y lograr un buen producto sin que se les tilde de copiones.

Todo esto viene a colación del videoclip de la canción Subterranean homesick blues (1965), de Bob Dylan, cuya conceptualidad nacida de sus propias neuronas, estriba en el uso de cards o tarjetas de memoria y que en su tiempo fue catalogado como algo novedoso y sorprendente. Posteriormente, algunos directores tomaron prestado ese rapto de genialidad dylanesco para incluirlo en sus videoclips promocionales. Total, como dice el “Flaco” Spinetta: todas las hojas son del viento”, y las ideas también. Veamos algunos ejemplos.

Subterranean homesick blues - Bob Dylan
Canción del álbum Bringing it all back home, de 1965, su video también fue catalogado uno de los primeros de la historia de la música. Aunque en todo momento la cámara permanece inmóvil, su brillantez innovadora radica en el concepto ideado por mismo Dylan de ir desechando tacos de tarjetas con palabras y frases de la canción. Eso no lo había hecho nadie hasta ese momento. Tan sencillo videoclip fue grabado en la parte trasera del hotel Savoy de Londres y en él aparece el poeta beatnik Allen Ginsberg haciendo un cameo. Los ojos y oídos acuciosos notaron un error: mientras Dylan canta “eleven dollars bills”, la tarjeta muestra “20 dollar bills”. ¿Error involuntario o deliberado? Conociendo a Bob tal parece que fue lo segundo.


Mediate - Inxs
Hallucinate
Desegregate
Mediate
Alleviate
Try not to hate
Love your mate
Don't suffocate
On your own hate
Designate

Aparentemente son palabras y frases inconexas que no dicen nada, pero que Andrew Farriss (compositor de la canción) se las arregló para acoplar sonidos y fabricar así otro hit para el multiplatino álbum Kick, de 1987. En el video, cada uno de los integrantes del grupo, con excepción del saxofonista Kirk Pengilly, va mostrando y soltando las tarjetas, al mismo estilo de Dylan, y -en el colmo de la originalidad- también se dan el lujo de cometer el mismo error que el video de Bob en una de las palabras o frases; ¿cuál?, abre bien lo ojos y los oídos y descúbrelo tú mismo.


Misfit - Curiosity Killed The Cat
Cuarteto británico de estirpe ochentera que supo combinar el pop con elevadas dosis de soul, jazz y funky. El video de tan buena canción de 1986 fue dirigido nada menos que por Andy Warhol, quien aparece con rostro desencajado al inicio y al final del videoclip, desechando tarjetas, aunque éstas están en blanco, sin nada qué declarar. Sólo a un verdadero ícono del arte moderno como Andy se le ocurriría convertir el detalle en blanco, o sea la nada, en una especie de homenaje a otro prodigio contemporáneo como Dylan.


Like Dylan in the movies - Belle & Sebastian
En lo personal, los Belle & Sebastian me suenan suaves y blandos, y a veces hasta mansos y fofos. En realidad, no los soporto. Cada vez que he tenido que soplarme (por fuerza) uno de sus discos me he quedado petrificado en mi silla, como flotando en un mar de tedio. Sin embargo, en aras de seguir con este recuento de “homenajes” los mencionó por el detalle del título de la canción y la cortísima referencia al video sesentero de Dylan. Definitivamente, a estos escoceses les falta empilarse con más whisky. ¡Ah!...me olvidaba: la canción aparece en el álbum If you’re feeling sinister, de 1996. Alas y buen sueño…zzzz.


Bob – “Weird Al” Yankovik
La primera vez que vi a “Weird Al” Yankovic fue la vez que parodió la canción de Madonna, Like a Virgin, rebautizándola como Like a Surgeon. Genial desde todo punto de vista. Pero allí no quedó todo, las vetas de humor de Weird aumentaron hasta que en el 2003 realizó un remedo del video Subterranean homesick blues, en blanco y negro y hasta con un clon de Ginsberg, pero en un sucio callejón de algún suburbio londinense o neoyorquino, quién sabe. Sin embargo, al ver que el video carecía de mayores atractivos aparte de las tarjetas desechables, al humorista no se le ocurrió mejor idea que llenarlas con frases palíndromas (aquellas que se pueden leer de izquierda a derecha y viceversa), comenzando por el título de la canción, por supuesto. Parte de la letra dice:

I, man, am regal - a German am I / Never odd or even / If I had a hi-fi / Madam, I’m Adam / Too hot to hoot / No lemons, no melon / Too bad I hid a boot / Lisa Bonet ate no basil / Warsaw was raw / Was it a car or a cat I saw?

…y así sucesivamente. Siempre me han sorprendido aquellos que tienen la habilidad de construir esas extrañas entidades lingüísticas que son las palíndromas.




Salty Eyes - The Matches

Aunque extravagante, la idea de este grupo norteamericano de acopiar y destruir casi una cincuentena de televisores me parece superlativa. Shawn Harris, líder y guitarrista de la banda, dijo que la demolición de teles encierra un mensaje de protesta contra la televisión basura y, de paso, sentar la voz del grupo en favor del medio ambiente pues no usó ni una hojita de papel en el video.

viernes 20 de noviembre de 2009

Carl Perkins y sus amigos


Como precursor del rockabilly, ese subgénero del rock que hizo mover el culo al mundo en los años cincuenta, Carl Perkins solía bailar como un psicópata sobre su guitarra sin alterar una sola nota de cada canción. Natural de Tennessee, este hijo de un humilde granjero se ganó a pulso el apelativo de “Rey del Rockabilly”. No era para menos, además de fecundar clásicos perpetuos como “Blue suede shoes” (su obra maestra), impulsó -casi sin querer queriendo- las carreras de famosos como Elvis Presley, The Beatles, Johnny Cash, entre muchos otros, quienes incrementaron su fama y fortuna al interpretar con sapiencia composiciones de Perkins, mientras éste se recuperaba de los magullones producto de un inoportuno accidente que lo sacó, en mejor momento, del circuito del show business. La vida es cruel a veces.

En 1985, y tras un periodo oscurantista del rockabilly en los sesentas y setentas, Carl, fiel a su casta rebelde y cansado de que se le recuerde por ser "el autor de la canción que canta Elvis", fue en búsqueda de su vieja guitarra para reverdecer viejos triunfos. Ese año apareció ante millones de telespectadores en un especial que hoy se considera material de culto: Carl Perkins and Friends: A Rockabilly Session. En él aparecen verdaderos "monstruos" de la talla de George Harrison, Eric Clapton, Ringo Starr, Dave Edmunds, Lee Rocker y Slim Jim Pathom (ambos de Stray Cats), Rosanne Cash (hija del gran Johnny), el primogénito de Perkins, Greg, y otros invitados. Todos ellos, de alguna manera, estuvieron allí para agradecer y rendir homenaje al "padre" que les inculcó toda esa pasión irrefrenable por el rock & roll que desplegaron a lo largo de sus carreras.

A continuación, los mejores fragmentos de ese extraordinario -e inédito para mí- concierto que merece verse y escucharse hasta que salga humo de los oídos y, si puedes, bailando hasta que tus "tabas" de gamuza azul desaparezcan.

jueves 19 de noviembre de 2009

Roger Daltrey de The Who escribirá una autobiografía

El tiempo pasa y, aquellas personalidades que tuvieron una vida intensa, ya comienzan a pensar en dejar reflejadas sus memorias en un libro autobiográfico.

Ese fue el deseo que invadió a Roger Daltrey, el legendario cantante de The Who y una de las primeras y mas iconográficas estrellas del rock & roll, con todo lo que ello implica.

"Ahora, estoy pensando en una biografía. Este es probablemente el momento indicado. Sólo será la historia de mi vida y cosas que he hecho. Puede resultar algo interesante", declaró el mismo Daltrey a una radio on-line.

Con la intención de seguir marcando los vértices de su inminente publicación, el carismático inglés también señaló: "Me gusta ver como en mi vida se fueron superponiendo cosas como ser el cantante de The Who o una estrella de cine y un granjero a la vez...En mi vida hubo muchos cambios que se fueron superponiendo".

Sin embargo, los capítulos más jugosos del textos seguramente serán aquellos que hablen de los años locos junto a Pete Townshend, John Entwistle y, especialmente, Keith Moon.

"Fueron tiempos interesantes donde no todo era diversión, pero había un montón de diversión. El único problema con ello, es que la gente quiere basura divertida y no sé si estoy preparado para escarbar en todo eso", dijo tajante Daltrey.

Tomado de 10musica.com


martes 17 de noviembre de 2009

Tres Cumpleaños Tres

Hoy, 18 de noviembre, en tres rincones del planeta, estos grandes músicos deben estar embriagándose (o sabe Dios metiéndose qué) y celebrando cada uno su respectivo onomástico.


Kirk Hammett (1962)
El guitarrista de Metallica se declara un tipo feo, oloroso pero feliz, muy feliz. Sus bebidas favoritas son el martini y el vodka sky. Esperemos que después de tocar en Lima, incluya al Pisco entre sus tragos inspiradores. De paso también suma a su lista de comidas favoritas la peruana, ya que hasta ahora Kirk prefiere la cocina mexicana, india y los spaghettis.




Herman Rarebell (1949)
Baterista de la banda teutona Scorpions. A diferencia de algunos músicos de su misma especialidad, Herman quemó hartas neuronas para crear grandes clásicos de la banda como "Another piece of meat", "Falling in love", "Make it real", "Arizona" y, por supuesto, la que viene a continuación...




John McFee (1950)
Guitarra y voz de Doobie Brothers, una de las bandas californianas más populares de la década del setenta. Le tocó bailar con la más fea cuando reemplazó al histórico Jeff "Skunk" Baxter en las cuerdas, pero lo hizo tan bien que el álbum que ayudó a grabar, "One Step Closer", se convirtió en disco de platino en 1980.




lunes 20 de julio de 2009

CORTINAS CON HISTORIA

Para los que de niños tuvimos a la televisión como una de las pocas formas de entretenimiento, la "caja boba" forma parte importante de nuestras vidas. Algunos afirman que tiempo atrás, cuatro estaciones de televisión bastaban para ser felices; al contrario de hoy que, teniendo cientos de estaciones y la capacidad de "viajar al instante” de un lado para otro con solo pulsar el botón del control remoto, vivimos más tensionados y preocupados.

Quizás por el hecho de haber sido tan pocos canales de TV, es que recordamos mejor algunos programas y espacios, así como sus respectivas cortinas musicales con las cuales abrían o cerraban. Lo interesante es que este grupo de temas sirvió para darle cierta personalidad a estos espacios y fijarse en nuestro recuerdo de forma indeleble.

PANAMERICANA
Siempre pensé que ese “tuuuuuu…tutururututuu” había sido idea del mismo Genaro Delgado Parker, para ponerle ritmo y prestancia a la llamada "Esquina de la Televisión". La verdad es distinta. La melodía se titula Moon Moods y fue compuesta por el compositor inglés de obras teatrales Harry Revel, quien la incluyó en su álbum Music Out of the Moon (1947).La versión posteada es intepretada por la Orquesta de Leslie Baxter. Me pregunto si Genaro habrá pagado los derechos de autor a Revel. Lo dudo.




DISCO CLUB
Un programa pionero que, por esas cosas de la vida, tuvo su mayor momento de auge y gloria en el austero Canal 7. En la despedida de cada edición se solía escuchar a la voz de Gerardo Manuel Rojas diciendo: pórtense bien amiguitos, tomen toda su leche…y luego venía esta cancion:




Good night tonight (Paul McCartney & Wings)

Hasta donde la mente me da, las imágenes que acompañaban a Good night tonight no correspondían a la canción de Paul, sino al video de A routine day, canción que el grupo canadiense Klatuu lanzó en 1979. Se rumoreaba que esta banda estaba conformada nada menos que por los mismísimos Beatles, pero todo quedó en trascendidos.




A routine day

DEPORTES
En 1975, el músico canadiense André Gagnon compuso este maravilloso instrumental al que bautizó simplemente como Wow. Su ritmo palpitante, el potente y frenético bajo y la guitarra con efectos wah-wah lo han convertido en pieza ideal para abrir y cerrar transmisiones futboleras hasta la actualidad.




Wow

A principios de los ochenta, uno de mis programas favoritos era El Mundo del Deporte, que América TV transmitía los sábados por la mañana. Su cortina musical se titula Equinoxe 5 y pertenece al genial compositor francés de música electrónica Jean Michel Jarré.




Equinoxe 5

Otro tema que pareciera haber sido creado exclusivamente para enmarcar grandes momentos de gloria deportiva es este, de Emerson, Lake and Palmer: Fanfare for the common man.


Fanfare for the common man

POLÍTICA
Pulso
fue un programa político por excelencia. La cortina musical escogida para abrir y cerrar cada edición es obra del gran Evangelos Odysseas Papathanassiou. ¿Y quién es este Evangelos? Pues nada menos que el multipremiado músico griego Vangelis, quien compuso este instrumental para Blade Runner, la notable película de Ridley Scott. La empresa Torneos y Competencias y algunos programas de la cadena deportiva Fox Sports, la emplean también como cortina musical.




Blade Runner (End Title)

En algún momento, Alfonso Baella Tuesta fue un periodista serio que era admirado y respetado por la gente. Su enorme poder cuestionador del sistema político y su búsqueda incesante de la verdad lo convirtieron en un referente del periodismo peruano. Sin embargo, un día su corazón empezó a latir aceleradamente por Fujimori y todo su prestigio se fue a la tacho. Igual es bueno recordar su programa Frente a Frente, espacio de reportajes de índole social y político propalado los días sábados a partir de las 10:30 de la noche (¿?), a inicios de la década del ochenta. La cortina era nada menos que la versión instrumental de Call me, ese clásico de Blondie que se escucha en el soundtrack de American Gigolo (1979). Aquí va.




No recuerdo exactamente los nombres de los programas que emplearon el siguiente notable instrumental de Jean Michel Jarré, sólo sé que uno fue Telediario, que emitía Canal 7. Inclusive, algunos spots publicitarios ochenteros se adueñaron de esta melodía hipnotizante y cautivadora.




Oxygene


NOTICIEROS
Buenos Días Perú
es el más antiguo de los noticieros matinales de la televisión peruana. Al igual que hoy, en 1981, la gente se despertaba y se enteraba de las noticias a partir de las 5:30 de la mañana ni bien escuchaba la bella cortina musical que se titula Talking out of turn, creada por los talentosos Moody Blues.

De yapa, aquí va la versión completa extraída del millonario álbum Long Distance Voyager, de 1981.



Durante la primera etapa de
Canal 13 (hoy Red Global), el noticiero emblema llevaba como nombre Línea Directa. Para darle mayor seriedad al informativo los programadores no tuvieron mejor idea que elegir como cortina un hit ochentero de la banda Rush: The big money, canción extraída de su álbum Power Windows, de 1985.




Y por ultimo, volviendo a 1981. En el siempre manoseado Canal 7, existía un noticiero llamado Telediario, que iniciaba, primero, con el Oxygene de Jean Michel Jarré, pero luego empalmaba inexplicablemente con Funkytown, de Lipps Inc. Extraña mezcla.




LAS DEL ESTRIBO
En los ochentas, a través de la señal de Radio Panamericana se propalaba el programa Lima de Negro, los viernes a las 9 ó 10 de la noche. No recuerdo exactamente quien lo conducía pero sí la cortina característica del espacio: In the Light, de Led Zeppelin.



Por ultimo, la intro de esta canción de 1980 también ha sido utilizada en innumerables ocasiones para musicalizar tanto programas de televisión y radio, como eventos de belleza. Estas alegres notas pertenecen a la canción In my heart, del grupo norteamericano Freeway, uno de cuyos integrantes, el saxofonista Jean - Pierre Magnet, formaría después Perujazz y Wayruro.




lunes 29 de junio de 2009

EL REY Y LA REINA

La imagen data de 1981 y fue captada durante la visita que realizó Queen a Buenos Aires para dar un histórico recital en el Estadio Monumental de Núñez, sede del club River Plate. Lo paradójico del asunto es que en plena casa de los "millonarios", rivales a muerte del Boca Juniors, un joven boquense de corazón, Diego Armando Maradona, subió al escenario invitado por Freddie Mercury y, por unos minutos, demostró a tirios y troyanos su genial destreza con el balón. Al despedirse lanzó una frase memorable: "los dejo con mis amigos los Queen". La foto es histórica por dos razones: primero, porque resulta extraño ver a Diego con un atuendo con los colores británicos y, segundo, porque la "sonrisa" que el travieso Freddie dirije a la cámara tenía destino fijo: la junta militar genocida que gobernaba en ese entonces a la nación del Plata.

miércoles 24 de junio de 2009

“A MÍ CON VIDEOJUEGOS"

No lo digo yo, lo dijo el encanecido Jimmy Page cuando le pidieron su opinión sobre el Guitar Hero y el Rock Band. El ex Led Zeppelin subrayó la inutilidad de estos videojuegos para motivar a una persona a que se aficione a la música, tal como lo anuncian con bombos y platillos sus fabricantes y publicistas.

Lo de Page parecería una pataleta de abuelito renegón, pero no es así. Jack White, la otra pata que sostenía a White Stripes, ha secundado a Jimmy y ha dicho que estos juegos representan una pésima forma de enseñar a la gente a interesarse por la música. “Yo no le diría a la gente cómo aprender a tocar un instrumento musical, pero me daría mucha tristeza y me deprimiría saber que lo hará a través de este tipo de juegos” añadió.

No son los únicos que lanzan dardos a estos juegos. El gran Prince, un histórico del rock y del funky universal, declaró hace poco que les había tirado la puerta en las narices a unos representantes de Activision (fabricantes de Guitar Hero) cuando pretendieron negociar con él a fin de que hits como Purple Rain o When Doves Cry formaran parte del arsenal de música del popular videojuego.

“No estoy enojado con ellos, simplemente escuché que habían hecho como dos mil millones de dólares (por la venta de sus videojuegos) y vinieron a ofrecerme una porción muy pequeña por eso” se quejó el artista de Minneapolis acerca de la tacañería de Activision. El autor de Kiss consideró importante que los niños aprendan a tocar la guitarra de verdad: “A mí me tomó bastante tiempo y fue frustrante al inicio, pero tienes que ser constante”. Sin embargo, como un elegante príncipe y en tono flexible reconoció que estos simuladores musicales sí eran cool para aquellos que no tenían tiempo para aprender los acordes o que no estaban interesados en ello.

Los que sí están echando chispas son los sellos discográficos. La Asociación de la Industria Discográfica Estadounidense (RIAA, por sus siglas en inglés), en un informe de 2008 manifestó que las ventas de discos en dicho año bajaron en 11,8% a comparación de 2007, y que en cifras se traduce en unos 9,256 millones de dólares. Atribuían este descenso a las descargas que se ejecutan desde Rock Band y Guitar Hero. De igual manera, la Warner Music se mandó con todo y exigió a los fabricantes Activision y Mtv Games el 20% del costo de las descargas de las canciones o de lo contrario, impedirían que artistas de su catálogo se incluyan en las siguientes ediciones de los videojuegos.

Pero si en una esquina se ubican los detractores, también hay quienes se han visto favorecidos por la irrupción de estos videogames. Tim Riley, una de las cabezas principales de Activision, ha dicho que los sellos discográficos deberían estar agradecidos a Guitar Hero, puesto que han ayudado a encender en los más jóvenes el interés por aquellos artistas olvidados, que antes vendían entre 25 y 100 discos semanales y que hoy venden miles. “Sin el Guitar Hero, muchos jóvenes no sabrían quienes son Pat Benatar, Billy Idol, Spinal, entre otras viejas glorias del ayer que hasta hace poco estuvieron en el baúl de los recuerdos” añadió Riley.

Otro dato que Page y White desconocen y que proviene de Activision es que la banda de Steven Tyler, Aerosmith, ha ganado más dinero con los royalties de su videojuego que con cualquiera de los catorce discos de estudio publicados hasta hoy. Sin embargo, cabría preguntarse si todos esos royalties son los que en realidad se merecen los autores y compositores de grandes clásicos o es que –tal como dijo Prince- representa una mínima parte de la billonada que se llevan estas compañías por la comercialización de sus videojuegos musicales.

Ahora bien, el argumento de Activision sobre una mejor venta de discos gracias al Guitar Hero (y al Rock Band) podría rozar con la verdad. Lo he comprobado yo mismo. La vez pasada mi sobrino de 13 años de edad me habló sobre sus locas ganas de conseguir música de bandas ochenteras como Asia, Scorpions, Quiet Riot y Accept. Yo no lo podía creer, teniendo en cuenta que la última vez que lo vi –seis meses atrás- me hablaba solamente de Daddy Yankee, Tego Calderón, Héctor el Father y otros individuos ajenos a la escena rockera. ¿Y a su edad cómo llegó a conocer a algunos seres mitológicos del rock? Gracias a que su viejo, mi primo, un sibarita de la música, trajo de su último viaje a Estados Unidos el Guitar Hero Encore: Rocks the 80s. Cuando le informé a mi sobrino que la versión 5 de GH estaba a punto de salir, me dijo que ya estaba enterado y que le interesaría tocar música de Santana, pues lo había visto por televisión y le gustó la forma como “destrozó” su guitarra en el festival de Woodstock. Para rematarla me dijo: “A los Rolling Stones ya los conozco, tengo ya todos sus discos”. Así como va, probablemente mi sobrino le pida a mi primo que le compre una guitarra eléctrica y muchos discos la próxima Navidad. Total, el que puede, puede.

En suma, si la industria musical se está tambaleando por culpa de las descargas ilegales y la piratería (esa es una verdad irrefutable); a la luz de los nuevos acontecimientos, todo parecería indicar que los videojuegos podrían lanzarle un salvavidas para evitar que se ahogue. ¿Será posible eso? ¿Y por qué entonces las discográficas se quejan tanto y arremeten con juicios y demandas contra estos fabricantes de videojuegos? A lo mejor no quieren quedarse con centavos, sino pretenden llevarse una buena tajada de los millones que están obteniendo las compañías de Guitar Hero y Rock Band. La batalla recién está empezando.