martes, 5 de agosto de 2008

El sermón de Monseñor Satriani

-Oye compadre, ¿por dónde se entra al concierto?- preguntamos a un joven lavacarros en plena avenida El Derby, en Monterrico.

-Ah si, la entrada para el concierto de "Cipriani" es en la puerta 1 del Hipódromo, maestro- contestó el muchacho.

Yo y el grupo de gente que me acompañaba nos cagamos de la risa por la graciosa respuesta del humilde pero informado trabajador. Sin embargo, bastaron unos segundos para convertir nuestra risa en enfado por la pésima organización de la empresa, que puso en los boletos que la entrada sería en la avenida El Derby cuando en realidad era en la puerta que da para la Panamericana Sur.

En fin, hacia allá nos enrumbamos en dos taxis. Eran ya pasadas las nueve de la noche. Confiamos en que como Satriani no es inglés sino norteamericano, daría algunos minutos de tolerancia a los siempre tardones limeños. Qué equivocados estuvimos: a las nueve y diez de la noche, Joe ya estaba iniciando su segunda pieza.

Para serles sincero, no conozco el nombre de ninguna canción de Satriani, con excepción del Surfin with the Alien, tan usada como cuña de transmisiones deportivas por televisión.

En las casi dos horas que duró el espectáculo, Satriani demostró el porqué es considerado uno de los más talentosos guitarristas del orbe. De ocho a diez minutos en promedio por cada pieza magistralmente interpretada; un acompañamiento de bajo, guitarra rítmica y batería de primera; juegos de luces a tono con las notas salientes y ponientes; y todo el estruendo que, seguramente, perturbó hasta a los vecinos purasangre que reponían fuerzas en sus establos.

Calculo que fueron de seis a siete mil pagantes; entre furiosos fanáticos y fríos y contemplativos curiosos. Al final, todos aplaudimos al unísono la hiperespacial tocata de este genio de las cuerdas. No se esperaba otra concurrencia en una ciudad que, a diferencia de otras en donde la capacidad se dobla y hasta triplica, sólo invierte cuando se trata de artistas de arrastre radial o televisivo.

Satriani no pertenece a esa pléyade. Menos mal. Satriani es de otro planeta. Es un incomprendido para muchos, pero casi una divinidad para quienes nos quedamos extasiados por su maravillosa performance la noche de ayer. Satriani no es el Monseñor Cipriani, pero vaya que la gente respetó y veneró cada uno de sus sermones guitarreros que nos dejó con el alma libre de todo pecado.

9 comentarios:

Falsamente Falso dijo...

Otro show que me perdí!!! Espero que sea el último. Por lo visto, fue toda una cátedra de cuerdas, justo cuando quiero aprender a tocar. En fin, ya volverá el pelao.

JC

bego dijo...

¡increíble! ¿no te sabías el nombre de las canciones salvo el de una? sin embargo, creo que justo por eso el post sobre el concierto te ha salido del alma: sólo escuchar y no pensar, ¡muy bueno!
lo de cipriani, para matarse de risa realmente :-)

Eagle dijo...

Estimado FF:
Una vez más te reitero mis gracias totales por las entradas de cortesía que me permitió ver a este mounstro de las cuerdas.

un abrazo

Eagle

Eagle dijo...

Estimada Bego:
Fue tan bueno el concierto que por momentos imaginé estar en uno de esos alucinantes recitales de los músicos de la nueva era. En mi opinión, lo de Satriani ha sido uno de los mejores espectáculos rockeros del año en Lima, no tanto por cantidad (como digo, se esperaba más público) sino por la colosal calidad de sus interpretaciones.

Que se repita y repita y repita...

un abrazo

Eagle

PD: y respecto a lo de Cipriani, pues más que Monseñor, pienso que a Satriani le caería mejor el calificativo del Ratzinger de la guitarra.

Miguel Villamizar dijo...

Hola Amigo Eagle
Muy buen post. Celebró que no dejes de escribir y compartir tus experiencias. Ya estaba preparando un comentario para reclamarte porque te despedías de los blogs. Siempre hay algo que escribir y compartir. Felicitaciones.

Un fuerte abrazo.

renzo sanchez dijo...

hola eagle. buen post, curiosa la anecdota del chibolo que dijo "cipriani", la religión en éste pais está exageradamente arraigada y por eso sale a flote cosas del subconsiente. sigue con tus notas eagle, lechero que hayas entrado con pase. yo no fui me la perdí, estoy en un periodo de ajuste del bolsillo. hasta la vista.

Eagle dijo...

Estimado Miguel:
Gracias por tus palabras, amigo. Como tú dices, siempre hay algo qué compartir y valorar. Lo curioso es que al día siguiente de haber decidido (abruptamente, pienso yo) dejar de escribir por un tiempo, pues me llegó del cielo la oportunidad de ver a este talentoso músico. Después de disfrutar de su concierto, mis baterías se recargaron y dejé de lado el ostracismo. Cosas de la vida.

un abrazo

Eagle


Estimado Renzo:
Pues ya somos dos los que estamos con la billetera flaca. Tampoco tenía pensado ir al concierto pero, bueno, el destino (o quizás Monseñor Cipriani...jejeje) quiso que estuviera allí.
Gracias por tu comentario y felicitaciones por las estupendas crónicas de tu blog.

Un abrazo

Eagle

Nayo dijo...

Pucha primo la que me perdi, 30 minutos antes y la hacia, bueno para la otra estaremos listos, saludos!!

Eagle dijo...

yo llamaria tu caso como: A 30 minutos del paraiso..

a lo mejor viene Ratt. no esta confirmado aun pero anda alistando "billegas".

un abrazo