jueves, 19 de junio de 2008

Descargas anti-descargas

¿A quién se le llama pirata: a aquel que descarga canciones y películas de internet con el solo fin de archivarlo en su disco duro para su propio consumo, o aquel que lo hace con animus lucratis, es decir, como parte de una organización que comercializa ilegalmente material para obtener ganancias millonarias? La mayoría considera piratas a estos últimos; otros, los más radicales, meten en un solo costal a todos los que usamos Internet y descargamos lo que sea.

Entre los más fieros enemigos del P2P, figura Denis Olivennes, past-president de la cadena de tiendas FNAC y actual director del portal Nouvel Observateur. Este empresario francés encabeza una tenaz e inagotable batalla contra esta modalidad de obtención de archivos en internet, razón por la cual se le conoce como el gran Satán del ciberespacio.

Olivennes elaboró el 2007, a pedido del gobierno de Nicolas Sarkozy, un proyecto de ley para acabar con las descargas ilegales de internet, el mismo que acaba de ser aprobado por el Consejo de Ministros del país galo. Entre sus artículos, se puede leer uno que explica cómo cazar y, luego, castigar a quien “piratea”: “Una vez detectado se le avisa al internauta –primero por medio de un e-mail y luego por correo certificado- para que deje de descargar canciones y películas de forma pirata y, en caso de persistir, cortarle el acceso a Internet, por un periodo de entre tres meses y un año”.

Frente al cuestionamiento de que dicho procedimiento implicaría vigilar lo que cada uno hace con su conexión a Internet, y por lo tanto, socavar el derecho a la intimidad o la inviolabilidad de las comunicaciones; Olivienne responde que esta ley no contempla represiones severas ni multas sino advertencias previas. “Además, una vez que se haya cazado al pirata solo se sabrá la dirección IP de Internet, pero no se difundirá el nombre ni su domicilio pues esos datos solo serán conocidos por un grupo de jueces, que aplicarán la sanción respectiva en caso de persistir la falta”.

El "zar antidescargas" está seguro de que el consumo ilegal de las obras acabará por extinguir la cultura en todo el mundo. Su predicción se basa en el hecho de que en cinco años de piratería mundial se ha producido una disminución drástica, de entre el 30% y el 50% de las ventas de obras musicales: “No cabe duda de que las descargas son las principales responsables de la caída en picado del negocio musical” asevera.

Enfatiza que el riesgo de las descargas ilegales no es para las estrellas y consagrados, que cuelgan gratis sus discos en Internet -menciona a Prince, Radiohead, entre otros-, sino para los futuros artistas, porque los sellos discográficos no seguirán apoyando a aquellos artistas que generen pocos o nulos ingresos al verse socavados por estas descargas.

Frente a la realidad de que parte del problema es que los CD y DVD son aún muy caros, Olivenne afirma que de nada servirá si es que estos disminuyen sus precios y no se hace nada para frenar la piratería, pues la gente persistirá en acceder más a lo gratuito que a lo pagado, así la oferta sea a bajo precio.

Sin embargo, el empresario reconoce, al menos, que acabar totalmente con las descargas gratuitas será complicado: “Sabemos que no podemos acabar al 100% con el fenómeno pero lo importante es reconducir una parte importante de esas descargas hacia el consumo, sea gratuito o de pago, pero legal para que la industria de la cultura y la propia cultura puedan seguir existiendo” finaliza.

Fuente: El País, España

¿Crees que esta medida disminuya la piratería?

¿Te sientes aludido por el término pirata por el hecho de descargar música para tu propio consumo?

sábado, 14 de junio de 2008

ESP: guitarras a la medida

Como casi todas las grandes historias, esta empezó casi de la nada. Hace más de treinta años, el japonés Hisatake Shibuya, un discreto aficionado a la música, administraba una tienda llamada Electric Sound Products dedicada a la reparación de guitarras y comercialización de piezas de recambio.

Tres décadas más tarde, el otrora negocio de perfil bajo de Shibuya, quedó convertido en ESP, y hoy es catalogado como el mayor fabricante de guitarras y bajos del mundo, hechos siempre de acuerdo a los requisitos y exigencias de los clientes. Y vaya qué clientes.

La popularidad de esta famosa marca ha crecido tanto que Shibuya dejó su sede central en la superpoblada y contaminada Tokio para trasladarse a la apacible North Hollywood, California (EEUU); un lugar que algunos calificarían como un pequeño “melting pot”, por la gran heterogeneidad de ciudadanos de diversas nacionalidades que conforman su población.

Sin embargo, a pesar de la mudanza, ESP sigue respetando la filosofía acuñada en su placa de fundación: “Si tienes un sueño, nosotros podemos construirlo”.

Entre los más célebres clientes de ESP figuran, cómo no, personajes del rock y del metal como George Lynch (Dokken), Kirk Hammet y James Hetfield (Metallica), Ron Wood (the Rolling Stones), Stephen Carpenter (Delftones), Dave Mustaine (Megadeth), Jeff Hanneman (Slayer), entre otros. Y estos son algunos de los modelos que muchos, tal vez hemos, visto en conciertos, en vivo o en DVD, pero de los cuales desconocíamos su origen.


George Lynch Kamikaze. Primer modelo signature de ESP diseñado y fabricado en 1987, luego de que Lynch visitara Japón como parte de una gira. Sus agudos son brillantes y muy heavys; aunque los expertos opinan que no es aparente para ritmos blues ni jazzeros. En Amazon está avaluada en unos 2,800 dólares.


KH-2. Las iniciales le pertenecen a Kirk Hammet, guitarrista de Metallica, quien en 1987 se contactó con ESP en plenos preparativos para el festival Monsters of Rock. Desde ese entonces, Hammet sólo toca guitarras ESP.


Truckster. Quinto y reciente modelo fabricado a pedido de James Hetfield, vocalista de Metallica, otro ferviente adicto a los modelos signature ESP, desde 1991. Avaluado en cerca de 2,000 dólares, este Truckster es un modelo basado en una modificada guitarra Eclipse, que el mismo Hetfield tocó en la gira St. Anger, de 2004.


Ron Wood Signature Model. Antes de enrolarse a la fila de admiradores de ESP, Wood prefería las Telecaster. Un día se le antojó pedir que le fabricaran un modelo especial similar a las Tele, pero de más rendimiento. Y aquí lo tienen, una mole con su propio sello personal.


Dave Mustaine Axxion. Espectacular modelo en forma de H fabricado a pedido del legendario líder de Megadeth, para celebrar el aniversario 20 (XX) de la banda. Dejemos que “Mr. Mustaineminator” nos explique en sus propias palabras las bondades de este modelo y nos haga una demostración de la “Sinfonía Destructiva” que arranca esta maravilla de ebano.










Eclipse Custom. Una de las moles más populares de ESP. Posee un solo cutaway que permite acceder a los trastes más altos sin problemas. Algunos lo asemejan con la Gibson Les Paul, aunque la Eclipse es más ligera y fácil de dominar. Su precio esta avaluado en casi 3,600 Euros.


Otros.
Fiel a su lema de construir los sueños en realidad, el área Custom Shop de ESP puede diseñar cualquier modelo, por más extravagante o complicado que este sea. Si no lo creen, observen los siguientes portentos:

Armor. Por si hacía falta confirmar los sueños metálicos del cliente.



US Flag. The American Way of Playing Guitar.


DJ 600. Sanguinolento modelo al gusto de Dan Jacobs, de la banda Atreyu.


EC-SIN. Ruidosa como pocas, la SIN es la preferida de Jason Hook (Alice Cooper), Shane Clark (3 inches of blood), Esa Holopainen (Amophis), entre otros.



VIPER. Modelo especial de edición limitada fabricado para el treinta aniversario de ESP.

lunes, 9 de junio de 2008

Toto tiene su final, nada dura para siempre

Recordando la salsita del maestro Héctor Lavoe me inspiré para titular este post que trae una mala nueva (tampoco es tan nueva, porque era algo que se avizoraba desde hace algún tiempo): Toto, la banda norteamericana creadora de grandes canciones, entre sensibles e impetuosas, que se escucharon con furor desde finales de los setentas hasta mediados de los noventas, acaba de anunciar su disolución definitiva, tras 31 años de carrera.

Confieso mi pesar por esta información, aunque también la tomo con alivio. Hay que reconocer que cuando empieza el hastío y crecen las fricciones entre los integrantes de un grupo, o cuando los intereses individuales van creando una atmósfera enrarecida, que se evidencia muchas veces en las sesiones de grabación o, peor aún, en los recitales frente a una enfervorizada multitud; pues es mejor decir adiós antes de que los roces y entredichos acaben desintegrando, por completo, el alma fuerte de una banda.

A continuación transcribo la nota informativa que se publicó el pasado sábado 8 de junio en el diario La Tercera, de Chile (ningún medio peruano informó sobre esto):

Luego de diversas especulaciones, el guitarrista y fundador de la banda de rock norteamericana Toto, Steve Lukather, anunció el final del grupo tras 31 años de carrera, según la publicación en su sitio web oficial.El creador de temas como "Rossana" o "Hold The Line" aclaró que, "me gustaría hacer un anuncio oficial, ya que he tenido que soportar un aluvión de emails... el hecho es que abandoné Toto. No hay más Toto. Le dije a los muchachos antes de la última parte de la gira.

"Teníamos algunas diferencias con respecto al manejo de los negocios. Lo otro es que yo he sido el único que ha estado desde el primer ensayo hasta el último concierto, que fue hace como un mes o algo así. Cuando Jeff (baterista original de Toto) murió, parte de nosotros desapareció con él también. Tratamos de seguir adelante y tuvimos algunos momentos grandiosos.

El guitarrista agregó que, "siento que no puedo seguir con esto y a los 50 años quiero empezar de nuevo y darme una última oportunidad. Como el único miembro original que jamás dejó la banda ni se perdió un concierto o grabación, creo que puedo trabajar solo mientras todavía pueda salir y hacerlo y tener un disco que acaba de salir con una banda inventada y una gira agendada hasta el final del verano del 2009 y más allá. El título de mi disco lo dice todo, Ever Changing Times".

Lukather aclaró que "no hay resentimientos hacia mí ni hacia los muchachos. Sólo les deseo lo mejor y estoy seguro que nos encontraremos alguna vez por aquí o allá y que nos abrazaremos y todo, eso espero de todas maneras. Así que, aquí lo tienen. Espero que vayan a alguno de mis shows y les agradezco por 31 años de amistad".

Todo dicho y hecho. En lo personal, agradezco al destino y a quienes trajeron a Toto por estos lares, porque tuve la oportunidad de verlos y confirmar su talento, en vivo y en directo. Haciendo un balance de mi relación personal con Toto, puedo afirmar que la primera canción que escuché de esta magistral banda fue Hold the line, y que su mejor álbum es, sin lugar a dudas, Hydra, de 1979.

Hasta siempre Toto...

miércoles, 4 de junio de 2008

Portadas para la histeria (I)

The Beatles. Yesterday and today. 1966. ¿Acaso Charles Manson
se habrá inspirado en Helter Skelter y en esta imagen para hacer lo que hizo?



Queen.The Miracle. 1989: Si la banda pretendió lanzar un
mensaje de unidad grupal
, esta fue la peor manera de hacerlo.




Mark Knopfler. Sailing to Philadelphia. 2000: Como fotógrafo,
Mark es un excelente guitarrista.



Scorpions. Lovedrive. 1979: El amor es lindo y fogoso, pero
a veces muy pegajoso.



Prince. Lovesexy. 1988: Cuando las palomas posan. La portada fue censurada por
algunas tiendas de discos, por lo que optaron por introducirlo en una
bolsa negra. Así, con el negro encima, Prince se vendió mejor.



Black Sabbath. Born Again. 1983: Señoras y señores, con ustedes,
el bebé de Rosemary…¿acaso no es igualito a su padre?.




Mothers of invention. Live in Sweden. 1967: Algo olía mal
en la vida de Zappa, pero no en su música.



Orleans. Waking and Dreaming. 1976: ¿Quién dijo que los
metrosexuales recién aparecieron con el nuevo siglo?



Boned. Up to the crack. 2005: Émulos de AC/DC, Boned se
jacta de esparcir riffs cargados de testosterona.



Atomic Jones. Tom Jones. 1966: De seguro fue un álbum
superventas
en todo el mundo, menos en el Japón.




Millie Jackson. Back to the shit. 1989: Se supone que algunos discos
provocan ir al baño a quienes
los escuchan, no a quienes los hacen.



Fleetwood Mac. English Rose. 1969: “¡¡Y esas Stevie Nicks y Christine
McVie...¿quiénes son?!!



Brainstorm. Smile a while. 1972: “Lluvia de ideas” es lo que
faltó a la hora de diseñar esta portada.




The Black Crowes. Amorica. 1994: Vello público y patriota. La imagen
fue tomada de la portada que la revista Hustler publicó en 1976, con
motivo del Bicentenario de la Independencia de Estados Unidos.




Wild life. Paul McCartney. 1971 - John Lennon Plastic Ono Band. 1970

Cualquier similitud entre los paisajes (no) es pura coincidencia.




AC/DC. Powerage. 1978 - Ted Nugent. Scream Dream. 1980

Vaya problemita que habrán tenido estos chicos a la
hora de ir al baño.

martes, 27 de mayo de 2008

Echo & the Bunnymen cancela show en Perú

"Un fracaso más qué importa
si en la vida nunca fui feliz
una pena más es una gota de agua en el océano
para mí un fracaso más qué importa".

Antes de abordar el post que nos atañe, permítanme aprovechar este espacio, usualmente rockeril, para rendir homenaje a uno de nuestros más insignes baluartes del criollismo: don Juan Mosto, talento de talentos y autor de la letra de este temazo Qué importa.

A lo que iba: Este post tiene olor a fracaso porque les anuncio que Echo & The Bunnymen canceló el show que iba a realizar en Lima, el próximo 27 de junio. Sí, tal como lo leen. Según el portal Tu Entrada, la suspensión se debe a la falta de espacio y de local en la capital peruana. Lo curioso es que en el portal del grupo se indica que el concierto que iban a dar en Chile también ha sido cancelado, ¿por falta de local y espacio? En todo caso, el grupo dejó entrever que en los próximos meses planificarían con mayor antelación una gira por América del Sur.

¡Qué decepción! En fin, los peruanos estamos acostumbrados a estos retrocesos de última hora, así que habrá que armarnos de paciencia hasta que a estos chicos (no tan chicos) se les ocurra visitarnos.

Un apunte más: no es chovinismo ni antichilenismo, pero elevo mi más enérgica protesta porque en el comunicado sobre la cancelación colgada en el portal del grupo se menciona al Perú, en primer lugar, y luego a Chile, pero sólo aparece la bandera del vecino país sureño. ¿Tan difícil habrá sido conseguir una blanquiroja? ¿Acaso el huevmaster piensa que Perú y Chile es un sólo país? Observen:


¿Qué opinan?

domingo, 25 de mayo de 2008

Pesadilla de una noche de invierno

En una de esas tantas noches en las que caí víctima del insomnio, en lugar de recurrir al clásico método de contar ovejitas, no pude evitar que se aglomeraran en mi mente ideas delirantes sobre cómo sería mi muerte. La pregunta saltaba en mi cabeza una y otra vez sin que pudiera hacer algo.

En determinado momento, sentí una terrible angustia de que esas posibilidades fueran a concretarse en un cercano plazo. Intenté por todos los medios purgarlas de mi mente, pero fue inútil. Al parecer, mis neuronas habían planeado una insurrección y gobernaban con insanía y a su antojo mis pensamientos. Al notar que era imposible encontrar sosiego, tiré la toalla y, con resignación, me dispuse a pasar la peor noche de mi vida.

Al poco rato, casi de la nada, se me ocurrió combatir la angustia viendo el lado amable a este impulso tanático involuntario. ¿Cómo así? Pues en lugar de solo centrarme en las diversas formas de decir adiós a este mundo, se me ocurrió ponerle letra y música a cada una de ellas. Tras varios intentos de listar los temas, no hallé nada rescatable. Perdido y con la ilusión extinguida, casi al borde de las tres de la madrugada no se me ocurrió más idea que encomendarme a Tánatos (dios de la muerte) y a la eternamente animada Euterpe (diosa de la música y las artes), con la finalidad de que interpusieran sus divinas sabidurías en mi beneficio.

A ambos les pedí consejos sobre qué canción o canciones serían las más apropiadas como cortina musical a mi partida definitiva. Di por sentado que ambos conocían de música, y en especial de rock, así que confié ciegamente en su buen juicio. Luego de haberles enviado el mensaje, me quedé tendido en la cama, con la mirada clavada en el techo en medio de la oscuridad, esperando ansiosamente sus respuestas.

Como buenos dioses, Tánatos y Euterpe se tomaron su tiempo, pero al final, casi a golpe de cinco de la mañana recibí su atenta contestación; la misma que a continuación detallo:

“Estimado Eagle: te somos sinceros al decirte que no es frecuente recibir este tipo de solicitud y menos a una hora tan inapropiada. Está bien que seamos dioses, pero también merecemos descansar y recobrar energías para las duras jornadas que a diario tenemos que cumplir para que tus congéneres intenten vivir sin mayores preocupaciones. Sin embargo, creemos que tu consulta –disparatada y chiflada para nuestro gusto- encaja en la lista de nuestros deberes y obligaciones para con ustedes”.

“Nos cuentas que andas medio peleado con el dios Morfeo y que en tu cabeza ha estallado una revolución que ha tomado el mando de tus pensamientos ipso facto. No te preocupes, que esto suele sucederle a mucha gente de tu edad y condición con bastante frecuencia. Lo mejor que has podido hacer es buscar ayuda para hallar el lado menos truculento a este asunto. Ni bien recibí tu mensaje, me comuniqué con Tánatos y, juntos, empezamos a cavilar para responder a tus requerimientos y complacerte al máximo. A continuación, algunas de nuestras humildes sugerencias:”

“Si alguna vez te encuentras postrado en la cama de un hospital, conectado a varios tubos y con tus pulsaciones por los suelos, en espera de un milagro que te permita seguir entre los mortales; entonces, alguien que haya leído este post, previamente, debe instalar un minicomponente que toque las siguientes canciones:

In a Gadda da Vida (Iron Butterfly): “aguzará tus sentidos y te armará de valor para emprender el largo y perpetuo vuelo cósmico hacia destinos ignotos”.

Destiny (Stratovarius): “sencillamente, porque desde que venimos a este mundo, todo está escrito, y nada ni nadie puede cambiar nuestro derrotero”.

In the Court of King Crimson (King Crimson): “¿Conoces a alguien que no se haya atragantado de la aflicción y melancolía al escuchar el riff principal de esta canción? Esta melodía provocará mares e inundaciones de lágrimas alrededor de tu lecho”.


I’m goin’ home (Ten Years After): “En medio de la incertidumbre, no caería mal un poco de optimismo. Quién sabe, a lo mejor, la estremecedora guitarra de Alvin Lee obra un milagro y te saca del estado de coma”.

Fear of the dark (Iron Maiden) y The Dark side of the moon (Pink Floyd): “Esto no significa que tras haber dejado este mundo, tu alma quedará flotando en medio de las tinieblas. La gruta ciega será una escala temporal hacia una luz brillante que, sin duda, dará lugar a una nueva versión tuya, pero mejorada”.

“De igual manera, dado que gustas de viajar -aunque últimamente te hayas inclinado por el sedentarismo-, entonces lo más probable es que encuentres la muerte sentado en un ómnibus, avión o tren. En cualquiera de estos casos, al encontrar los peritos tu cadáver y tus pertenencias, la pantalla de tu Ipod podría aparecer con las siguientes lecturas:

Stairway to heaven (Led Zeppelin): “qué mejor que un clásico para reservar un espacio en el cielo, aunque el tema no tenga nada que ver con la muerte. Sin embargo, corres el riesgo de que tu subconsciente capte la letra de este tema al revés y, sin querer, acabes con tus restos en una ardiente butaca en el infierno”.

Crazy train (Ozzy Osbourne): “sabemos que tu tren de vida no es tan descarriado y extravagante como la de Ozzy; pero por ser esta canción una de tus favoritas, al menos podríamos asociarla al hecho de que fue una “loca carrera” la culpable de tu deceso. Algo más: si mueres te encontrarás con el gran Randy Roads y su fascinante guitarra, adonde quieran que estén.

Another brick in the wall (Pink Floyd): “un homenaje a tu paso por la Tierra: conseguistealgunas cosas que te propusiste, otras no. Pero en líneas generales, el balance es positivo. El muro que has legado a tus herederas mide tan alto como te lo propusiste”.

“Otra posibilidad es de que mueras fusilado. Claro que tendría que ser en algún país asiático o africano, porque en el tuyo la pena de muerte está abolida y en Estados Unidos la inyección letal es el castigo máximo. Para esta ocasión, pide al encargado del pelotón que te permita escuchar, por última vez, White Rabbit (Jefferson Airplane). Sabemos que esta canción tiene poco que ver con balas o guerra; solo la escogemos porque te fascina y, además, porque su crescendo de redobles le pondría tensión y suspenso a los disparos de los rifles. Tu musa, Grace Slick, con su gélido aliento, ni bien acabe de entonar el “feed your heaaaad” daría perfecto pie a la ráfaga que perforará tu humanidad”.

“Puede ser, asimismo, que un día de estos, te encuentres caminando por la calle y que a una bala perdida se le ocurra ponerse a buen recaudo en el interior de uno de tus órganos vitales. Para esa eventualidad, tu lenta y dolorosa agonía, mirando al cielo y rodeado de paramédicos, podría quedar encuadrada con Too old to rock and roll, too young to die (Jethro Tull). Amalgama de rock progresivo, folk y blues con fuertes pinceladas barrocas y renacentistas, la desgarradora cadencia de esta canción provoca el despertar de sensaciones sombrías que todos alguna vez experimentamos en nuestras vidas.”

“Por último. Si algún día decides acabar con tu vida y recurres a la autotortura te recomendamos el The Final Countdown, de Europe. ¿Por qué razón? Pues porque en tu vida habías escuchado un disco de rock (¿?) tan monótono, artificial y meloso. En eso estamos de acuerdo contigo. Y pensar que Wiki le da categoría de hard rock a este grupete gestado en algún casting para modelos de ropa de cuero. Increíble. Flaco favor le hizo al rock sueco esta ilustre partida de monigotes oxigenados”.

“Estas son algunas alternativas. Quedan otras por dilucidar pero te las daremos a conocer en tu siguiente ataque de insomnio y delirio. Buena suerte y de ti depende que te aguardemos en algún lugar de la dimensión desconocida. Tuyos por siempre. Tánatos y Euterpe”.

Esa fue la respuesta de los dioses. Después de este ejercicio mental involuntario, ahora deseo menos traspasar la frontera que separa la vida de la muerte. De vez en cuando sufrimos de inevitables ideas trasnochadas a los que hay que encarar con alguna ingeniosa o disparatada (si se quiere) estratagema.

Como conclusión a todo esto, es que tengo muchas ganas de disfrutar de estos y otros clásicos del rock en vida, porque hay todavía mucho camino por recorrer y recitales a los cuales asistir. Ya habrá tiempo de encontrarme con Hendrix, Jones, Moon, Joplin, Cobain, Lennon y otros ídolos eternos, pero ojalá que pase mucho tiempo para que ello ocurra (espero).

Ahora, siendo ya las 6 a.m., siento que mis párpados se cierran. Gracias a Tánatos y Euterpe me han dado ganas de dormir y también de escuchar la cautivante Dream # 9, del gran John. Buenos días.